Árboles en la memoria

"... y plántense árboles
donde hubo fortalezas
árboles en las ruinas
... para atraer a la lluvia
... árboles en la memoria 
que se llenen de pájaros y vuelo"



(Fragmento de "Runas", de "Huellas sobre una corteza", Clara Janés)

Calla y sangra la palabra muda

"La poesía es una herida sajada que cose con el verbo desgastado."


(Fragmento de "Epidermia", Sara R. Gallardo, Ponferrada, España.)

Utopía a contraluz

"Sobre cada utopía en retirada
El cielo se abre
Para mostrarla a contraluz".





                                       Juana Bignozzi

Donde yo existo más están las manos y la noche


Cuando no sabía
aún que yo vivía en unas manos,
ellas pasaban sobre mi rostro y mi corazón.

"Yo sentía que la noche era dulce

como una leche silenciosa. Y grande.
Mucho más grande que mi vida.
                                                         Madre:
era tus manos y la noche juntas.
Por eso aquella oscuridad me amaba.

No lo recuerdo pero está conmigo.
Donde yo existo más, en lo olvidado,
están las manos y la noche.
                                                 A veces,
cuando mi cabeza cuelga sobre la tierra
y ya no puedo más y está vacío
el mundo, alguna vez, sube el olvido
aún al corazón.
                           Y me arrodillo
a respirar sobre tus manos.
                                                  Bajo
y tú escondes mi rostro; y soy pequeño;
y tus manos son grandes; y la noche
viene otra vez, viene otra vez.
                                                      Descanso
de ser hombre, descanso de ser hombre".

(“Caigo sobre unas manos”, Antonio Gamoneda)

Ese tren fugaz


"Yo no espero ver
sino esas sombras que recorren los cercos en busca 
               de mi sombra.
No espero escuchar sino esos pasos
que vienen desde el aserradero incendiado.
No espero ver sino los pedazos de botella
que la luna hace brillar entre los rieles ..."


(Fragmento  de "Los trenes de la noche",  Jorge Teillier.)

Verde memoria

"Un día de un viejo árbol es un día del mundo". 



(Fragmento de "La balada del álamo Carolina", Haroldo Conti.) 

Por encima de nosotros

.. "y el viento volará más arriba
de nosotros, de las casas, de los árboles.


Escucha el viento:
como si el viento fuera nosotros, nosotros, nosotros,
por encima de nosotros, en el aire"


(Fragmento de "Entonces", de "Juego limpio", Alberto Szpunberg.)

Llegaba, ya no se iba, el río

"Sino la luz que se moja
la sombra de agua
la hebra de la luz al aire.
(...)


Me fui nadando 
esa luz
de trepar con un río".


(Fragmento de "Entre dos ríos", de "Estaciones en el día 25 de junio de 1966",
 Arnaldo Calveyra (Textos no publicados en libro, 
"Poesía reunida", Adriana Hidalgo editora.)

Sentidos

"Mirarse era la casa de ambos"


(Fragmento de "Memorial del convento",  José Saramago.)

Como una guitarra verde que nunca calla su voz.



"Solo un inmenso mar
pudo detener su geografía inconmensurable.

Un límite de barrancas profundas,
de duras rocas golpeadas por oleajes sin tregua.

Altas peñas mangruyando siglos
de soledad azul y furias blancas".



(Fragmento de "Elogio de la Pampa", 

Atahualpa Yupanki.)

Un pájaro se suelta de los ríos


"Le queda un poco de luz a la sombra, verde, sombra del pájaro,
y en seguida oscuro y esa voz con mi nombre". 




(Fragmento de "Libro de las mariposas", Arnaldo Calveyra.)

Tal vez destino

"Lo mismo que en la palma  
de la mano
 el trabajo incesante del destino, 
los senderos van y vienen:  
sus encuentros, sus desencuentros".       


(Fragmento de "El hombre de Luxemburgo",  "Poesía reunida", Arnaldo Calveyra.)

Un hambre de pájaros

"Un hambre de pájaros 
que gritaba en la llanura, 
lejos y cerca.
 Y yo corría en la noche, 
y la luna se levantaba".


 (Fragmento de "Antígona Vélez", Leopoldo Marechal".)

Hasta que pueda ver

"Yo me callo, yo espero
hasta que mi pasión
y mi poesía y mi esperanza
sean como la que anda por la calle;
hasta que pueda ver con los ojos cerrados
el dolor que ya veo con los ojos abiertos".


(Fragmento de Exentos I, Antonio Gamoneda.)

Un abismo lleno de luz

"Pájaros. Atraviesan lluvias y países en el error de los imanes y los vientos, 
pájaros que
volaban entre la ira y la luz.
Vuelven incomprensibles bajo leyes de vértigo y olvido".


(Fragmento de "Aún" del "Libro del frío", Antonio Gamoneda.)

Con qué nombres

"Si las conociéramos, las cosas del cielo tendrían otros nombres."




(Fragmento de "Memorial del Convento", José Saramago.)

"Se de dónde viene la música" ...

... "La noche de la boda de Philippe, cuando ya empezaba a clarear,  ... 
unos cuantos de nosotros, estábamos todavía bailando, 
y Félix, sentado en la silla de costumbre, 
tocaba llevando el ritmo con sus pesadas botas de trabajo. 


Podríamos haber dejado de bailar antes, pero una melodía
había seguido a la otra, 
y Félix las había fundido, como si uniera un tubo al siguiente,
hasta que la chimenea fue tan alta que se perdió en el cielo. 
Una chimenea de melodías; 
y las mujeres tenían los pies tan cansados,
 que se quitaron los zapatos para
seguir bailando descalzas.
La música requiere obediencia. 
Incluso exige obediencia de la imaginación
cuando una melodía se te viene a la cabeza. 
No puedes pensar en otra cosa. 
Es como un tirano.
A cambio ofrece su propia libertad". 

(Fragmento de "El acordeonista", en "Una vez en Europa", John Berger.)

Como ese solo país, la infancia



"La infancia es el solo país,
como una lluvia primera
de la que nunca, enteramente, 
nos secamos."

(Fragmento de "A Bohkendorff", "El arte de narrar", Juan José Saer.)

Si alguna vez


"Si alguna vez
mi voz deja de escucharse
piensen que el bosque habla por mí
con su lenguaje de raíces".

("Si alguna vez", de "El mudo corazón del bosque", Jorge Teillier.)

Otoño secreto



"Cuando las amadas palabras cotidianas
pierden su sentido
y no se puede nombrar ni el pan,
ni el agua, ...                                                                        es bueno saludar los platos y el mantel puestos sobre la mesa,
y ver que en el viejo armario conservan su alegría
el licor de guindas que preparó la abuela
y las manzanas puestas a guardar". 

(Fragmento del poema  "Otoño secreto",   de "Para ángeles y gorriones", Jorge Teillier.)

Sed de otra memoria


                                 "Instantes, más que otros, ya futuros."

( Fragmento de "El hombre del Luxemburgo" , Arnaldo Calveyra.)

Nocturno del tiempo

"A esta hora del cuerpo acostado como el mundo, 
el tiempo vuelve a querer ser tiempo nomás, del livianito."


(Fragmento de "Diario del recluta", Arnaldo Calveyra.) 

De tan verdes


                                        " ... de tan verdes los pastos pestañean"

(Fragmento de "Diario del recluta", Arnaldo Calveyra.)

Desgrana viento



 "Maizal que se desgrana a paso de hombre, desgrana viento, 
...  se vuelve campo, canto, molino, costado del viento, viento" 


(Fragmento de "Maizal del gregoriano", Arnaldo Calveyra.)

La transgresión de Antígona


"Las palabras no sufren ley: van donde quieren."




 (Fragmento de "Antígona Vélez", Leopoldo Marechal.)
"Alguna vez correrá un último tren, pensaba yo, 
cuál será ese último tren, 
así como tantas veces pienso 
quién pronunciará por última vez mi nombre, 
quién leerá por última vez un poema mío".


(Jorge Teillier, poeta chileno.)

Iba tan alto a veces



... "quiso ascender, tener la libertad por nido".


(Fragmento del poema "Vuelo", Miguel Hernández.)

Lecturas

"como los presagios
atraviesan la primera luz de la mañana"


(De "El Libro de Judith", Alberto Szpunberg.)

De viento


... "Y agua es el jinete"
 (Fragmento "De viento" de "Poema con caballos", Héctor Viel Tempeley.)

No en vano, los signos

Guardo en la memoria
de los días,
los verdes reflejos
del viento,
los verdes renglones
del tiempo,
los signos,
los vientos,
los días.


(Los verdes renglones del tiempo, Victoria Olleros,.)





Como restos de una antigua siembra

"Hay fragmentos de palabras
adentro de todas las cosas,
como restos de una antigua siembra"...


(Extraído de "Duodécima poesía vertical - 6", Roberto Juarroz.)

Mar de fondo


... "¿Con quién ...
Estoy disputándome
El horizonte?".


(Fragmento de "Mar de fondo",  Alfredo Lavergne.)

Los trabajos y los días



Las ciudades y los ojos

"Al llegar a Fílides, te complaces en observar cuantos puentes distintos uno del
otro atraviesan los canales: convexos, cubiertos, sobre pilastras, sobre barcas,
colgantes, con parapetos calados;
 cuantas variedades de ventanas se asoman a las calles:
 en ajimez, moriscas, lanceoladas, ojivales, coronadas por lunetas o por rosetones; 
cuántas especies de pavimentos cubren el suelo:
 cantos rodados, lastrones,grava, baldosas blancas y azules. 


En cada uno de sus puntos la ciudad ofrece sorpresas a la vista: una mata de alcaparras que asoma por los muros de la fortaleza, las estatuas de tres reinas sobre una ménsula, una cúpula en forma de cebolla con tres cebollitas enhebradas en la aguja. “Feliz el que tiene todos los días a Fillides delante de los ojos y no termina nunca de ver las cosas que contiene”, exclamas, con la pesadumbre de tener que dejar la ciudad después de haberla sólo rozado con la mirada.


Te ocurre a veces que te detienes en Fílides y pasas allí el resto de tus días.
Pronto la ciudad se decolora ante tus ojos, se borran los rosetones, las estatuas sobre las ménsulas, las cúpulas. Como todos los habitantes de Fílides, sigues líneas 
en zigzag de una calle a la otra, distingues zonas de sol y zonas de sombra, aquí una puerta, allá una escalera, un banco donde puedes apoyar el cesto, una cuneta donde
el pie tropieza si no te fijas. 

Todo el resto de la ciudad es invisible. Fílides es un espacio donde se trazan recorridos entre puntos suspendidos en el vacío, el camino más corto para llegar a la tienda de aquel comerciante evitando la ventanilla de aquel acreedor. Tus pasos persiguen no lo que se encuentra fuera de los ojos sino adentro, sepulto y borrado: si entre dos soportales uno sigue pareciéndote más alegre es porque por el pasaba hace treinta años una muchacha de anchas mangas bordadas, o bien sólo porque recibe la luz a cierta hora, como aquel soportal que si ya no recuerdas dónde estaba.




Millones de ojos se alzan hasta ventanas puentes alcaparras y es como si
recorrieran una página en blanco. Muchas son las ciudades como Fílides que se
sustraen a las miradas, salvo si las atrapas por sorpresa".

(Fragmento de "Las ciudades invisibles", Italo Calvino:)

Admirables los que están en el tiempo sin pensar en él

"Antes de que todo esto se termine. Antes de que cierren la casa y vendan los muebles y regalen los libros. Antes de que se repartan los cosméticos y los zapatos. Antes de que arrojen las cacerolas a la basura. Antes de que vacíen las alacenas, de que se lleven las especias, los fideos. Antes de que se terminen los días felices y las tardes de domingo. Antes de la última de las madrugadas. Antes del final de la angustia. Antes de que se acaben el sexo sin amor y el amor sin sexo. Antes de que la ropa se pudra en los placares. Antes de que descuelguen los cuadros y cubran los sillones con lienzos y cierren las ventanas para siempre. Antes de que quemen las fotos. Antes de que se resequen los felpudos, de que se oxiden las cortinas en sus rieles. Antes de que se terminen la curiosidad, los huesos, el hígado y las córneas. Antes de que se sequen todas las plantas del balcón. Antes de que no haya más nieve, ni colores, ni trópicos. Antes del final de todas las selvas, de todos los mares, de todos los reflejos en el agua. Antes del último poema. Del final de las veredas y las calles. Del fin de todos los paseos. Antes del adiós a todos los aeropuertos y todos los aviones y todas las ciudades y todos los cafés con vidrios empañados. Antes de la cancelación de todas las discusiones, de todos los argumentos, de todas la furias, de todos los desprecios. De todas las metálicas ansiedades. Antes del fin de los gritos, de la desolación y de la culpa. Antes de la última agenda, del último viernes, del último bar, del último baile. Antes de que se apaguen todas las cúpulas y todas las pantallas. Antes de que las polillas se coman los restos de la lana y de la almohada. Antes del final de las mascotas. Antes, mucho antes: hay que vivir. ¿Pero cómo? ¿Cómo? “Qué admirable / el que no piensa "la vida huye" / cuando ve un relámpago”, escribió Basho. Admirables los que están en el tiempo sin pensar en él."

Leila Guerriero en  Diario El País , columna del 2 de enero 2018.

Como nadando ríos verticales

"Yo mismo me remonto, me retrepo / como nadando ríos verticales".


                                              (Fragmento de "El arma", Héctor Viel Temperley.)

Paisaje inaugural


"Y  es vano el despego,
si el verde es menos verde
la  boca es tierra yerma,
la voz, silencio y nada. "

("Deseo", "Paisaje inaugural", Victoria Olleros.)