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Una mitad que es silencio


 "Palabra en trance de esperarte, en su compañía nace la palabra cielo
toldado. Una mitad que destinas al verso, palabra en
espera de la lluvia, se lleva bien con tu esperar que llueva, en un
verso te muestra la grandilocuencia del patio, la mitad es silencio"

(Del "Diario de Eleusis", Arnaldo Calveyra)


En las diferentes horas de la tarde

... " Aquí vienen unos hombres a callarse. Aquí el hombre es tardanza bienhechora.
Aquí se sienta el hombre que es tardanza. Inmóvil, durante horas sentado en los diferentes lugares de la tarde ..."


(Fragmento de "Café" de "Diario del fumigador de guardia", Arnaldo Calveyra.)

De ese lugar vacío entre las manos

"He corrido al lugar de donde se volaron esos pájaros, de allí vuelvo, 
de ese lugar vacío entre las manos" 


(Fragmento de "Diario de las mariposas", Arnaldo Calveyra.)

Es un jardín sentarse y escribir de soles ...


"Escribir de soles, de los soles de un jardín, sentarse a escribir un libro de poemas mientras la luz se empeña en dar con ellos, escribir de ellos, y entonces los soles se acumulan antes de mostrarse, no se dan por llegados, están siempre llegando ..."

(Fragmento de "Apuntes para una reencarnación", Arnaldo Calveyra.)

Hombre y jardín se reciben lentamente de intemperie

"Desde aquí se puede ver el jardín (jardín del jardín), 
al jardín y al hombre que escribe con los años, 
años del hombre que le escribe a un jardín (ocupados en parecérsele) 
terminan por ser años, 
por ser pausas del jardín".


 (Fragmento de "Diario de Eleusis", Arnaldo Calveyra.)

Comportamiento de los horizontes

"Extraño, extraño que la tierra se divida en agua y pensamiento"


(Fragmento de "Diario del fumigador de guardia", Arnaldo Calveyra.)


Hombre que se recibe de intemperie

“Rincón poblado por un sueño, hombre que se recibe de intemperie, mente y sueño, en buenas relaciones con la distancia y la tarde, en su caminata le suceden arboledas, le suceden poblaciones y aguadas, arboledas de nuevo, y él una intemperie.”


(Fragmento de "Diario de Eleusis", Arnaldo Calveyra.)

Pronta su mitad de barrilete



 " Corazón bajo tierra, la palabra escrita se borra, hace como que se
                                    borra. Y al llegar la madrugada ya estará pronta su mitad de
                                    barrilete.           
                 (Del libro "Diario de Eleusis", Arnaldo Calveyra.)


Para que la alegría

"Rayuela canta en espiral con un pie en el suelo y el otro pie sin donde..." 


(De "Cartas para que la alegría", Arnaldo Calveyra.)

Importa no olvidar

"No te olvides de esa nada entre dos vientos, nada que surge del
encuentro de los vientos.
De la vocal derramada sobre el labio.
De la luz de rezar, luz que a sí misma se reza".



(Fragmento de "Maizal del gregoriano", Arnaldo Calveyra.)

Llegaba, ya no se iba, el río

"Sino la luz que se moja
la sombra de agua
la hebra de la luz al aire.
(...)


Me fui nadando 
esa luz
de trepar con un río".


(Fragmento de "Entre dos ríos", de "Estaciones en el día 25 de junio de 1966",
 Arnaldo Calveyra (Textos no publicados en libro, 
"Poesía reunida", Adriana Hidalgo editora.)

Un pájaro se suelta de los ríos


"Le queda un poco de luz a la sombra, verde, sombra del pájaro,
y en seguida oscuro y esa voz con mi nombre". 




(Fragmento de "Libro de las mariposas", Arnaldo Calveyra.)

Sed de otra memoria


                                 "Instantes, más que otros, ya futuros."

( Fragmento de "El hombre del Luxemburgo" , Arnaldo Calveyra.)

Nocturno del tiempo

"A esta hora del cuerpo acostado como el mundo, 
el tiempo vuelve a querer ser tiempo nomás, del livianito."


(Fragmento de "Diario del recluta", Arnaldo Calveyra.) 

Desgrana viento



 "Maizal que se desgrana a paso de hombre, desgrana viento, 
...  se vuelve campo, canto, molino, costado del viento, viento" 


(Fragmento de "Maizal del gregoriano", Arnaldo Calveyra.)

Como una puerta en el muro

"Palabras en los años, de nombre calladas, 
aparecen como una puerta en el muro. 
Con mi mano las escribo, las pienso con mis libros, 
la ventana quisiera demorarlas. 
Se volverán una sola mañana 
y entornarán la puerta por nosotros, las palabras". 

(Fragmento de "Diario de Eleusis", Arnaldo Calveyra.)

La temperatura de las palabras

...  “Me interesan las palabras si llegan a dar un poema, si llegan a ponerse en ritmo, en temperatura, suficientemente como para que uno pueda volver a ellas. 
–¿Qué produce esa temperatura de las palabras?
–Juntar unas con otras, que choquen y den chispas. Calentarlas de tal manera que entonces uno las ve mejor. Porque hay una luz también. A la vez que dan silencio las palabras dan luz. Y calor. Calentar las palabras es estar con ellas.

 (*Extracto de entrevista a Arnaldo Calveyra, Osvaldo Aguirre, Página 12 / Octubre 2005.)

Apagamos la luz porque la luna

"Un galope abría ramadas hacia el este de las tunas; no podíamos saber quién 
era, qué era, tan así, tan a campo traviesa; y luego, los perros, todos que ladraban y 
parecían acometer algo de bulto por su furia momentáneamente ensimismada. 
Apagamos la luz porque la luna. Y por más que escudriñábamos, se ahogaba ese no 
saber en la blancura extrema sobre el campo. Papá dijo que las gallinas; a mí me 
apagaste una suposición con un “no será nada”; pero antes de que él saliera con la 
escopeta ya volvías de las piezas del frente diciéndole que era Billín, nuestro hermano. 



Y ya no te vi sino cuando apareciste entre los ligustros, con los botines 
embarrados, del tajamar esplendente, 
con él por delante, retrasándote, tú retrasándote para que te copiara la suavidad del paso y no se despertara en el pie del  sueño, hasta que se entró en la cama". 


( “Cartas para que la alegría” - Arnaldo Calveyra.)


Como si se sobreentendiera el río

"Estos días, (sobre todo sus noches,) van hacia atrás y hacia adelante. 
Veo una lucecita que vacila al apoyarse en una sombra, 
vacila como si cerca de ella se sobreentendiera el río."


(Fragmento de "Diario del recluta", Arnaldo Calveyra.)

Los grandes paraísos

"Las ociosas manos en poder de un verso, tibias, aún, de una ternura".


Fragmento de "El hombre de Luxemburgo", Arnaldo Calveyra.)