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En el silencio de las últimas ramas

... "Esto era el destino: llegar al borde y tener miedo de la quietud del agua". 


(Fragmento de un poema de Antonio Gamoneda.)

Donde yo existo más están las manos y la noche


Cuando no sabía
aún que yo vivía en unas manos,
ellas pasaban sobre mi rostro y mi corazón.

"Yo sentía que la noche era dulce

como una leche silenciosa. Y grande.
Mucho más grande que mi vida.
                                                         Madre:
era tus manos y la noche juntas.
Por eso aquella oscuridad me amaba.

No lo recuerdo pero está conmigo.
Donde yo existo más, en lo olvidado,
están las manos y la noche.
                                                 A veces,
cuando mi cabeza cuelga sobre la tierra
y ya no puedo más y está vacío
el mundo, alguna vez, sube el olvido
aún al corazón.
                           Y me arrodillo
a respirar sobre tus manos.
                                                  Bajo
y tú escondes mi rostro; y soy pequeño;
y tus manos son grandes; y la noche
viene otra vez, viene otra vez.
                                                      Descanso
de ser hombre, descanso de ser hombre".

(“Caigo sobre unas manos”, Antonio Gamoneda)

Hasta que pueda ver

"Yo me callo, yo espero
hasta que mi pasión
y mi poesía y mi esperanza
sean como la que anda por la calle;
hasta que pueda ver con los ojos cerrados
el dolor que ya veo con los ojos abiertos".


(Fragmento de Exentos I, Antonio Gamoneda.)

Un abismo lleno de luz

"Pájaros. Atraviesan lluvias y países en el error de los imanes y los vientos, 
pájaros que
volaban entre la ira y la luz.
Vuelven incomprensibles bajo leyes de vértigo y olvido".


(Fragmento de "Aún" del "Libro del frío", Antonio Gamoneda.)

La luz en el cristal sediento

"Todavía silencio, todavía
el sonido no tiene movimiento".


(Fragmento de "Música de cámara", Antonio Gamoneda.)

Hasta que pueda ver















"Yo me callo, yo espero
hasta que mi pasión
y mi poesía y mi esperanza
sean como la que anda por la calle;
hasta que pueda ver con los cerrados
el dolor que ya veo con los ojos abiertos".


(De exentos I, Antonio Gamoneda.)