Conjuro de la tierra


                                                                   
                                                            "... y el molino
nos daría trigo
sin permiso del viento"

(Fragmento de "Cuento sobre una rama de mirto" - Jorge Teillier.)

Lenguas de sal incandescente


                                                    
                                                  Se disipa, impalpable abecedario,
la rápida escritura de los pájaros.


Se incendia el árbol de la noche
y sus astillas son estrellas,
son pupilas, son pájaros.


Fotos Luma A.

(Fragmentos de los poemas,"Cuarteto" y "Noche de verano", Octavio Paz.)


Por las venas del campo

"Siento correr por las venas del campo
Un jinete nocturno enmascarado.
La noche. También galopan en caballos robados
Los cuatreros arreando los vacunos.
Surgen los trenes. Las reces dormidas se levantan
Allá en los grandes galpones de madera.
Una sombra va saltando los cercos.
Esta fue una mañana campesina:
Relinchos, validos, vacas de pródigas ubres,
Las ordeñadoras, curvadas con el peso de los baldes.

Es la noche de nuevo. Mi abuelo se levanta
Rehecha su manera antigua,
Y observa, como ayer, al trigo.

Debe andar mi abuelo por los campos recién abiertos



Hablando con los pinos, espantando gorriones.
El campo está solo, tembloroso. Y él lo mira.
El vino es un joven bonachón y alegre.
Sucede que quiere iluminar la noche
y baja a las aldeas, envuelto en una manta.
La mañana tiene olor a pan amasado.
La ropa recién lavada dice "adiós" en los patios.
Pero es de noche. 
Un fantasma penetra en la leñera.


Una casa se quiere esconder del cielo.
Un campesino mira hacia arriba:
Más allá de las nubes viene el granizo,
Bandolero blanco, asaltante de los huertos.
Y es la noche.
Va a penetrar al pueblo
Un jinete nocturno enmascarado".

("Un jinete nocturno enmascarado", Jorge Teillier.)

Aprendizaje del aire

"imaginemos el aire suelto en la atmosfera
el aire inexistente a la luz de los ojos
imaginemos el aire sin sentido
sin el sofocante olor de las abejas
el aire sin cortes sin fronteras
el aire siin el cielo
el aire del olvido
imaginésmoslo fotografiado
fantasma sin textura
moldura inerte
cuadro de sugestiones y apriencias
imaginemos el aire
paisaje blando sin el poema
vacuo impregnado de Dios
el aire que sólo los ciegos vem
el aire el silencio de Bach

imaginemos el amor
así"

("Del aprendizaje del aire",  Tanussi Cardoso -Traducción: Leo Lobos.)

Recapitulación


 "Toda nuestra infancia debe ser imaginada de nuevo”.

(En  "La poética de la ensoñación", Gastón Bachelard.)

Vulnerabilidad de un tiempo sin palabras




"y los poetas
nacen como puertas sin llaves
son cerrojos que caen
como lágrimas
magos de incertidumbre
trapecistas del viento
desnudan la muerte
tienen la vulnerabilidad
de un tiempo sin palabras
y los poetas
cantan todo el silencio."

Alba Estrella Gutiérrez

Lago de luna roja

"El corazón. Por fin, una piedra en el corazón. No es que el corazón se vuelva de piedra con el tiempo. (Quizás el tiempo le hace más corazón). 
Es que uno va sintiendo el corazón como un lago púrpura breve en el que, de pronto, cae una piedra de silencio y peso. 


Es el momento de comenzar a escribir un libro que puede quedar inacabado(acabarlo sería ya haber manufacturado otro producto mercantil, haber proseguido, hasta la muerte, en la manufacturería y cartonaje literario) 
Vagas bandas de niños, quizás mi propia banda, o aquellas entre las que yo anduve, hace siglos, arrojan piedras sin velocidad a mi corazón, lago de luna roja.
¿Cae una piedra cada día, cae una piedra cada año? no, tampoco es eso. La piedra cae de vez en cuando, de tarde en tarde y yo me digo: esos cabrones ya han arrojado otra piedra, me van a lapidar. 
Pero mientras tanto, escribo con las dos manos, bebo con la derecha, o con la izquierda, me abro mucho las camisas, en verano, para que se me vea el corazón dorado y cano, el viejo corazón barroco de hondo hierro. 



Mientras tanto; sí, voy y vengo, me inclino a besar manos cuajadas de asteroides, como si el peso del corazón no desviase un poco mi conducta, o me quedo erguido e impasible, en sociedad, como si un lago de sangre no me estuviese llegando ya a la boca.
Hasta que se me ahogue el lago del corazón y ellos, los chicos, los hijos de puta, huyan gritando a mi infancia".

("La belleza convulsa", Francisco Umbral.)

Una concepción de la escritura


"Concibo la escritura como un trabajo manual.
Cada frase es un circuito eléctrico.
Cuando accionas el interruptor, la frase se tiene que encender.
Un circuito no tiene que ser bello, sino eficaz.
Su belleza reside en su eficacia". 

(Fragmento de "El mundo",Juan José Millás.)

Retazos de película


. "recuerdo, el sol, la playa y algunas secuencias inconexas, como pedazos de película rescatados de un rollo roto" ..
"No todo el caudal de esta época está formado por imágenes inconexas. Es verano, sábado o domingo, y mi madre, mamá, está preparando la comida para ir a la playa. Esa noche he soñado que al hacer un hoyo en la arena encontraba una peseta. Se lo cuento a mi madre, que va de un lado a otro de la cocina, colocando cosas, y no sé si me escucha. Luego estamos en la 
playa, debajo de una sombrilla. 
Mis hermanos han corrido al agua.
Mi madre dice que por qué no hago un hoyo, a ver si encuentro la peseta del sueño. Me pongo a escarbar y al poco aparece, en efecto, la moneda, el tesoro. Todos los días de mi vida recordé esta historia que implicaba la realización de un sueño. Me la contaba a mí mismo una y otra vez, como si no comprendiera su sentido. Muchos años después, tumbado en el diván de una dulce psicoanalista, una mujer llamada Marta Lázaro, la volví a contar, volví a contarme la historia de aquel sueño realizado y de súbito, para no ahogarme por la emoción, tuve que incorporarme: acababa de descubrir que mi madre, mamá, había escondido aquella moneda en la arena antes de sugerirme que hiciera el hoyo. En el instante de este segundo descubrimiento, mi madre llevaba más de un año muerta y ocupaba casi todas las horas de mi análisis".

("El mundo", Juan José Millás.)

Superficies


 '' El sol aun no se habia alzado. Solo los leves pliegues 
como los de un paño algo arrugado, permitian distinguir el mar del cielo. 
Poco a poco, a medida que el cielo aclareaba, se iba formando 
una raya oscura en el horizonte, que dividia el cielo del mar, 
y en el paño gris aparecieron gruesas lineas que lo rayaban,
 avanzando una tras otra, bajo la superficie, cada cual siguiendo a la anterior, 
persiguiendose una a otra, perpetuamente´´...


(Fragmento de´´Las olas´´Virginia Woolf.)


Infinitos instantes

... "siempre he reaccionado a las imágenes de cualquier tipo, no sólo a las fotográficas. Y cuando publiqué poemas que incluían fotos, mi intención no era que la fotografía fuera una ilustración, no, no me gusta esa idea. Yo quiero que la foto sea un texto del mismo nivel que el poema. Muchas veces incluso primero surgía la imagen y recién después escribía el poema.


–Una foto –dice Berger– es una instantánea. Un fotógrafo puede tomar muchas fotos y descartarlas y volver a tomarlas y continuar así. Pero una imagen nunca está terminada. Un texto en cambio nos visita y luego nos abandona". 


(De "El placer de la lectura" , Angela Pradelli, en el capítulo dedicado a Johhn Berger.)

Regreso a la madera


                                           
                                               "El viento sabe que vuelvo a casa,
                           ha detenido el ruido de las goteras de la lluvia en el alero"



(Fragmento del poema XXII, "Crónica del forastero",Jorge Teillier .)

Metafísica de la luz

"La luz que hace posible la vida y lo visible. 
Tal vez aquí toquemos la metafísica de la luz          
     (viajar a la velocidad de la luz significa dejar atrás la dimensión temporal).
Al caer, no importa sobre qué, la luz otorga 
una cualidad de “primeridad” 
                 que lo vuelve prístino                   
aunque en realidad puede ser una montaña o un mar de equis millones de años. 



La luz existe como un continuo comienzo interminable.  
La oscuridad, en cambio, no es, como suele suponerse, una finalidad sino un preludio. 

             (frase de John Berger, en  "El sentido de la lectura", Angela Pradelli, 
capítulo "Las manos de John Berger.)

En esa lumbre


                                                                                                                            


"Defendido y mordido por la herrumbre
lo descubrí en mi sangre, en esa lumbre
donde el silencio empieza a ser poema.".

Fragmento de "Víspera del canto"; Amelia Biagioni)

Pronto amanecerá

... "El puente en medio de la noche
blanquea como la osamenta de un buey.
Entre la niebla desgarrada de los sauces
debían aparecer fantasmas,
pero sólo pudimos ver
el fugaz reflejo de los vagones en el río
y las luces harapientas
de las chozas de los areneros.







Nos alejamos de la ciudad
balanceándonos junto al viento
en la plataforma del último carro
del tren nocturno.

Pronto amanecerá.


... Pronto amanecerá.
Las estrellas desaparecen
como semillas de girasol
en el buche de los gorriones.
Los tejados palpitan en carne viva
bajo las manos de la mañana.









Y el viento que nos siguió toda la noche
con cantos aprendidos
de torrentes donde no llega el sol, ...











(...) El sol apenas tuvo tiempo para despedirse
escribiendo largas frases
con la negra y taciturna sombra
de los vagones de carga abandonados.
y en la profunda tarde sólo se oye
el lamentable susurro
de los cardos resecos....





.... Una estrella nueva
sobre los cercos rotos.

Sobre los cercos rotos de orillas de la línea ....


(...) Hasta luego: rieles, girasoles,
maderas dormidas en los carros planos,
caballos apaleados de los carretoneros,
carretilla mohosa en el patio 
de la casa del jefe-estación,
.tilos en donde los enamorados 
han grabado torpemente sus iniciales



...Yo hubiese querido 
ver de nuevo el pañuelo ...
tus mejillas partidas por la escarcha
de las duras mañanas del sur,
tu gesto de despedida
en el andén de la pequeña estación,
para no soñar siempre contigo
cuando en la noche de los trenes
mi cara se vuelve hacia esa aldea ..






Hasta luego,
hasta luego.
Hasta que nos encontremos sin sorpresa
viajando por los trenes de la noche
bajo unos párpados cerrados".






(Fragmento de "Los trenes de la noche", Jorge Teillier, )

Permanecer en la luz

... "llegarás a las Sirenas, las que hechizan a todos los hombres que se acercan a ellas

                                                                                                                Quien acerca su nave sin saberlo y escucha la voz de las Sirenas .... lo hechizan éstas con su sonoro canto sentadas en un prado donde las rodea un gran montón de huesos humanos putrefactos, cubiertos de piel seca. 

Haz pasar de largo a la nave y, derritiendo cera agradable como la miel, unta los oídos de tus compañeros para que ninguno de ellos las escuche. 
En cambio, tú, si quieres oírlas, haz que te amarren de pies y manos, firme junto al mástil, que sujeten a éste las amarras, para que escuches complacido, la voz de las dos Sirenas; 

                                                                                                                                                                                                                                                                                              y si suplicas a tus compañeros o los ordenas que te desaten, que ellos te sujeten todavía con más cuerdas.

Cuando tus compañeros las hayan pasado de largo, 
ya no te diré cuál de dos caminos será el tuyo; decidelo tú mismo en el ánimo. 


(Fragmeno del Canto XII, La Odisea, Homero.)

El escritor que compró El Paraíso

"Estuve por primera vez en 'El Paraíso' el 19 de octubre de 1968, cuando fui fugazmente a La Cumbre. Siempre soñé con un lugar así, apartado y cercano, y los monasterios sucesivos que poblaron mis monólogos - y el principal de los cuales se hallaba también en Córdoba, en las proximidades de Nono - fueron solamente anuncios del que por fin encontré en 'El Paraíso'. 




Tanto hablé de un sitio así, tanto anuncié y prometí que lo tendría, y detallé la vida que desarrollaría en él, que mis amigos terminaron, con razón, por no creerme, y mi proclamado monasterio se transformó en un fantasioso mito más.




Pero cuando estuve en 'El Paraíso' comprendí, adiviné que ese era el sitio esperado, y desde el primer momento me apliqué con pasión a conseguirlo.
Lo descubrí por azar, paseando. Un cartel unía su nombre a la información de que estaba en venta, y quizás, en mi subconciente, la magia de ese nombre operó de inmediato, pues ella hacía esperar la posibilidad de que el autor de 'Invitados en El Paraíso' convirtiese en realidad lo creado, misteriosamente, por su imaginación.



La enorme casa española, asomada entre viejos árboles, parecía llamarme, invitarme, con su lenguaje secreto. Poco después, obtenidas las llaves, la visité.
Recuerdo, como se evocan las narraciones de encantamiento, esa visita inicial. 








Fui de habitación en habitación, empujando puertas, desentumeciendo ventanas, y las exclamaciones de maravilla me apresuraban de un sector al otro, a medida que el caserón se me revelaba en la magnitud de sus sorpresas. Mi vieja costumbre de amueblar, de decorar mentalmente las grandes casas vacías, obró al punto, y pronto fui ubicando en la larga biblioteca futura, en los salones y en los dormitorios, mis cuadros, mis libros y mis objetos.

Salí luego al parque - al bosque de entralazada fronda - y allí prosiguió el hechizo, mientras que los edificios restantes, el lago, la pileta, el mirador, escalonados en distintas alturas, surgían de la sombra y de los recodos, proclamando lo excepcional del paraje.




Me propuse entonces, ahincadamente, ignorando aún como podía lograrlo, que 'El Paraíso' me perteneciese, seguro de que mi existencia encontraría ahí la propicia atmósfera para cumlir una nueva etapa."


(Manuel Mujica Lainez, manuscrito.)