La palabra que sana


"Cada palabra dice lo que dice
y además más
y otra cosa."

         
("La palabra que sana" , Alejandra Pizarnik.)

Eco y abismo



" Me he creado eco y abismo, pensando. Me he multiplicado profundizándome. 
El más pequeño episodio -una alteración que sale de la luz, la caída enrollada de una hoja seca, el pétalo que se despega amarillecido, la voz del otro lado del muro o los pasos de quien la dice junto a los de quien la debe escuchar, 



el portón entreabierto de la quinta vieja, el patio que se abre con un arco de las casas aglomeradas a la luz de la luna-, todas estas cosas, que no me pertenecen, me prenden 
la meditación sensible con lazos de resonancia y de añoranza.



En cada una de esas sensaciones soy otro, me renuevo dolorosamente 
en cada impresión indefinida. 
Vivo de impresiones que no me pertenecen, perdulario de renuncias, 
otro en el modo como soy yo".

(Fragmento 30, "El Libro del desasosiego", Fernando Pessoa.)

Como un tenue soplo

..."Cuando sólo una visión mil veces más aguda 
que la que la naturaleza puede dar sería capaz  de distinguir
por el oriente del cuelo la diferencia inicial
que separa la noche de la madrugada.
despertó el almuédano."


"Despertaba siempre a la misma hora, según el sol,
y le daba igual que fuera verano como invierno,
y no precisaba de ningún artefacto de medir el tiempo,
sólo de una infestinistesimal mudanza en la oscuridad
del cuarto, el presentimiento de la luz sólo adivinada
en la piel de la frente, como un tenue soplo
que pasara sobre las cejas o la primera y casi imponderable caricia ..."
(Fragmento de "Historia del cerco de Lisboa", José Saramago.)


"El alminar está a plena luz. El almuédano es ciego." 
(Fragmento de "Memorial del convento.", José Saramago.)


"Ves el futuro, almuédano, Veo, soy ciego". 
(Fragmento de "Historia del cerco de Lisboa", José Saramago.)

Que las voces sigan emergiendo

                                

"...Luz de la piedra. Escribe la página, la trabajas de izquierda a derecha, de arriba hacia abajo, mientras la mano se acerca. No se aleja de la otra mano. Sabes que después de tu gesto no hay nada. Después de la carilla, que no tiene después, carilla sin después, no queda nada.
Empéñate en la forma. Te pones de acuerdo con la forma, como en el teatro religioso del que tu gesto procede, con el rito, tu carilla, te pones de acuerdo. Buscarla, esmerarte en la forma, darle el último toque, perfilarla, darle el toquecito último. Porque más allá de la forma no hay nada.
¿Escribir aunque más no sea de bueyes perdidos para tratar de llenar el agujero? ¿Fondo sería forma? ¿O al llegar al fondo te encontrarías con la forma dispuesta a entrar en el juego?, ¿a entrar en conversación con el fondo hasta dar con la forma?, ¿al tocar fondo te encontrarías con la forma?, ¿al llegar a la forma te encontrarías con que fondo y forma ya no son mera forma? ¿o al tocar fondo te encontrarías con la forma? ¿Fondo no sería forma? ¿dejaría de ser fondo a secas, a solas?
No duplicar el canto, no tratar de escribir dos veces la misma melopea, en ningún momento describir lo que cantan, gregoriano de los montes. No poetizar la voz, que las voces sigan emergiendo a medida que guardas el compás. No reescribir la partitura. Fluya el hilito nacido y criado en las lomas entrerrianas, napa brotando desde tantas partes como otrora la lluvia, su voz no cesa. No sumarte al canto con palabras -palabras no son el canto-, la partitura que oyes tendría que bastarte. Que no llueva sobre mojado.".

(Fragmento de "El Maizal del Gregoriano", Arnaldo Calveyra.)


  

Experiencias

“Imaginémonos que de pronto el mundo material, sustancial 
(los tomates, la lluvia, los pájaros, las piedras, los melones, los peces, las anguilas, 
las termitas, las madres, los perros, el moho, el agua salina) 
se revolviera contra la inagotable corriente de imágenes que mienten sobre él. 
Imaginémonos que reaccionara y reivindicara que dejasen de manipularlo gramatical, 
digital y pictóricamente; imaginémonos una rebelión de lo representado".



(Fragmento de “El tamaño de una bolsa", John Berger.) 

Saber partir el pan


"Llamar al pan y que aparezca  sobre el mantel el pan de cada día; 
darle al sudor lo suyo y darle al sueño 
y al breve paraíso y al infierno  y al cuerpo y al minuto lo que piden; 

reír como el mar ríe, el viento ríe,  sin que la risa suene a vidrios rotos;  
beber y en la embriaguez asir la vida, 

bailar el baile sin perder el paso, tocar la mano de un desconocido 
en un día de piedra y agonía ..."

(Fragmento de !La vida sencilla,  Octavio Paz.)

Infancia II

"... Cosas que me pasaron durante la infancia 
me están sucediendo recién ahora".


(En "Iguana, iguana", Arnaldo Calveyra.)

"Y aunque / yo viaje, ahora, al mediodía, toda / esta niebla, común, perdurará."

... "La infancia es el solo país, 
como una lluvia primera de la que nunca,
enteramente, nos secamos".


(Fragmento del poema "A Bohlendorff", Juan José Saer.)

La tierra que nos han dado está allá arriba



... "Después de tantas horas de caminar sin encontrar una sombra de árbol, ni un semilla de árbol ni una raíz de nada, se oye el ladrar de los perros.
Uno ha crecido a veces en en medio de este camino sin orillas, que nada habría después; que no se podría encontrar nada al otro lado, al final de esta llanura rajada y llena de grietas y arroyos secos. Pero sí hay algo.Hay un pueblo. Se oye que ladran los perros y se siente en aire el olor del humo, y se saborea el olor de la gente como si fuera una esperanza.
Pero el pueblo todavía está muy allá. es el viento el que nos acerca ..." .

(Fragmento de "Nos han dado la tierra", Juan Rulfo":)


Me lavé la cara en la luna nueva



 
 ... "Y se le distrajo el iris en aquella subida con la luna hasta la casa una nochecita ..." 
  

        
 

(Fragmento de "Cartas para que la alegría", Arnaldo Calveyra.)