Mientras giran los astros


..."Una llama seduce
el humo de los sueños que me acuna.
Vela mi corazón aunque yo duerma".



(Fragmento de "Herido El Árbol", Clara Janés.)

Palabras del día y la noche

… “Aquí, en estas tierras, el día y la noche son como dos mundos cortados ... Durante el día brilla el sol del trópico y las palabras de las gentes son casi tan espontáneas, difusas, como en las tierras bajas; 


de noche, en cambio, reina el frío y el silencio y las palabras son escasas, opacas, 
sólo exorcismos de la memoria.” 

(Fragmento de “La casa y el viento”, Héctor Tizón.)

Los ojos abiertos mirarán por fin


"Lentamente... Nos volvemos viento. 

Todo el viento del mundo." 








(Fragmento de "Todo el viento del mundo", Edgar Bayley.)

Verdad y consecuencia

 

"He declarado con verdad. 
Limpia y profunda.
Letra en mi voz
 tardía. 
A mis espaladas 
negros, circulares y mezquinos cristales.
Estoy en viaje,
liviana y vertical.
He abierto por siempre,
el Libro de de los cerrojos

(Del "Libro de los cerrojos", Victoria Olleros)

La casa se llovía

"la casa se llovía
y ésa fue la causa del vino triste
y la mesa vacía"


("Memorias", del libro "El día" Edgar Bayley.)

Nada tengo salvo estos versos que llegan solitos, de tan lejos

... "porque el misterio es cerca."


(Del libro de poemas "La edad dorada", Diana Bellessi.)


Cartografía interior

"Dile al pájaro que solo hay árboles en mi corazón". 



("Huellas sobre una corteza", Clara Janés.)

Voraz

"El viento empuja decapitando límites,
y arrasa hasta moler a golpes
los pies del habla."


 "Tiempo", Clay Donovan.

Las ciudades y los signos

 "La memoria es redundante:
 repite los signos para que la ciudad empiece a existir"



(Fragmento de "Las Ciudades invisibles". Italo Calvino.)


Cambios de latitud y fechas

"... O por toda memoria,
una ventana abierta,
un bastidor vacío, un fondo
irremediablemente blanco para el juego infinito
del proyector de sombras". 



Fragmento de "Criptomemorias",  "Noventa y nueve poemas", José Ángel Valente.
Foto: L.A. 

Y caminar mi propio vuelo

"vuelvo
a ese lugar de espejo necesario
al paraíso irrenunciable de la infancia
y vuelvo a mi voz

grito de luz en el abismo"


(Fragmento de "Hilandera del viento",  Alba Estrella Gutiérrez.)

El río metido adentro


... " El viento sopló desde el río. 
Aquella brisa húmeda y furtiva, semejante al roce de una sombra".








(Fragmento de "Sudeste",  Haroldo Conti.)

Como nudos sembrados en el cuerpo

“..  recuerdos 
... como estremecimientos, 
como nudos sembrados en el cuerpo,
 como palpitaciones, 
como rumores inaudibles, 
 como temblores”




(Fragmento  de "El entenado", Juan José Saer.)


Clavada por un eje de luz en el cielo vacío

"En el jeroglífico había un ave, pero no se podía saber si volaba o estaba clavada
por un eje de luz en el cielo vacío. 
Durante centenares de años leí inútilmente 
la escritura.


 Hacia el fin de mis días, cuando ya nadie podía creer 
que nada hubiese
sido descifrado, 
comprendí que el ave a su vez me leía 
sin saber si en el roto jeroglífico
 la figura volaba o estaba clavada por un eje de luz en el cielo vacío".

(De "Treinta y siete fragmentos", José Ángel Valente.)

Lengua secreta




"... línea de la primera escritura
palabra de una lengua perdida 
intento escucharte 
... cuando 
no eres nada más que un barco 
al final de su viaje 
nada más que una escritura muda".




(Fragmento de "El color del tiempo", Clarisse Nicoïdski.)

El mundo era una crecida nocturna

"A la orilla del río
un niño solo
con su perro.
A la orilla del río
dos soledades
tímidas
que se abrazan.


¿Qué mar oscuro,
qué mar oscuro,
los rodea,
cuando el agua es de cielo
que llega danzando
hasta las gramillas?
A la orilla del río
dos vidas solas
que se abrazan.
Solos, solos, quedaron
cerca del rancho.
La madre fue por algo.

El mundo era una crecida
nocturna.

¿Por qué el hambre y las piedras
y las palabras duras?
Y había enredaderas
que se miraban,
y sombras de sauces,
que se iban,
y ramas que quedaban…

Solos de pronto, solos,
ante la extraña noche
que subía y los rodeaba:
del vago, del profundo
terror igual,
surgió el desesperado
anhelo de un calor
que los flotara.

A la orilla del río
dos soledades puras
confundidas
sobre una isla efímera
de amor desesperado.

El animal temblaba.
¿De qué alegría
temblaba?
El niño casi lloraba.
¿De qué alegría
casi lloraba?

A la orilla del río
un niño solo
con su perro".

("A la orilla del río", J. L. Ortiz .)

Gritos blancos

"con tinta
se escribe
contra
los gritos
blancos".





("Gritos blancos", en "Al margen / En marge", 
Silvia Baron Supervielle.)

... "y cantar sin pasado:
“Azul, azul, azul”,
hasta que llegue el miedo,
o el rojo con espuma.
O el frío".







Fragmento de "Azul", de “El humo” , Amelia Biagioni.

Paraísos terrenales

"Las ociosas manos en poder de un verso, tibias, aún, de una ternura."


 (Fragmento de "El hombre de Luxemrbugo", Arnaldo Calveyra.)

Balada del río roto

"Se ha roto el río. 

Pedazos de espejos rotos
navegan por todas partes. 

Van espejos con caballos.
Espejos rotos, con árboles. 

Se ha roto el río. 

Desazogados cristales
rotos, azules y verdes,
que no podrá juntar nadie. 

Se ha roto el río. 

Y el cielo, roto en el aire,
no sabe ya en donde verse,
en donde, roto, mirarse". 



“Baladas y canciones del Paraná - Canción 7",  Rafael Alberti.