... "la lengua abre madrigueras en la tierra del habla como un pájaro la lengua vuela en arcos de palabra escrita. La lengua está amordazada y sola en la boca".
(Fragmento de ""PalabrasII", en "Páginas de la herida", John Berger.)
... “Me interesan las palabras si llegan a dar un poema, si llegan a ponerse en ritmo, en temperatura, suficientemente como para que uno pueda volver a ellas.
–¿Qué produce esa temperatura de las palabras?
–Juntar unas con otras, que choquen y den chispas. Calentarlas de tal manera que entonces uno las ve mejor. Porque hay una luz también. A la vez que dan silencio las palabras dan luz. Y calor. Calentar las palabras es estar con ellas”.
(*Extracto de entrevista a Arnaldo Calveyra, Osvaldo Aguirre, Página 12 / Octubre 2005.)
"Un galope abría ramadas hacia el este de las tunas; no podíamos saber quién era, qué era, tan así, tan a campo traviesa; y luego, los perros, todos que ladraban y parecían acometer algo de bulto por su furia momentáneamente ensimismada. Apagamos la luz porque la luna. Y por más que escudriñábamos, se ahogaba ese no saber en la blancura extrema sobre el campo. Papá dijo que las gallinas; a mí me apagaste una suposición con un “no será nada”; pero antes de que él saliera con la escopeta ya volvías de las piezas del frente diciéndole que era Billín, nuestro hermano.
Y ya no te vi sino cuando apareciste entre los ligustros, con los botines embarrados, del tajamar esplendente,
con él por delante, retrasándote, tú retrasándote para que te copiara la suavidad del paso y no se despertara en el pie del sueño, hasta que se entró en la cama".
( “Cartas para que la alegría” - Arnaldo Calveyra.)