De signo en signo


"El horizonte es un rinoceronte 
El mar un azar " 
(Fragmento de "Canto V", Vicente Huidobro.)

Y es que esta es mi corteza

Ruedan y brillan


 "Toda la luz de la luna del espacio se extendía ...
 Tanta era que no podía ser sólo el de la simple, pequeña luna de la tierra, 
... silenciosa y fantasmal, 
sino la de todas las lunas levantadas en la infinita sucesión de las noches "

 (Fragmento de "Centauro", José Saramago, de su libro "Casi un objeto.").

Bajo el mismo techo

"Esta es nuestra casa.
Entremos".


(Fragmento de "Entemos", José Pedroni.)

Quiero minar la tierra y regresarte

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.


Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.


No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.


No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.


Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.


Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.


Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.


A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

("Elegía", Miguel Hernández - Imágenes: José Clemente Orozco.)

Tiempo existencial

“Bien, lo que me interesa es el Tiempo existencial del Mounstruo Humano: la sucesión temporal que transcurre desde su nacimiento hasta su muerte, y que el Mounstruo Humano deberá cumplir y, sobre todo, calificar. ¿Con qué llena ese tiempo el Mounstruo Humano?. Con las funciones inherentes a su naturaleza de mounstruo. ¿Qué funciones?. Amigos, la respuesta se me dio una vez en mi piragua, frente a las Cosats de Haití, mientras comía un ananá traído por la Corriente del Golfo. 
La designé con el nombre de Respuesta del Ananá, y dice así: El Mounstruo Humano ha nacido para el Conocimiento y la Expresión. Naturalmente, senores, estas gangas no es consiguen papando satélites en el Observatorio de Córdoba”.
“El Hombre nace para conocer: eso dice la Respuesta del Ananá… Quiero decir que nace para tomar conciencia de un mundo externo y a la vez conciencia de sí mismo; o, con más exactitud, para tomar conciencia de sí mismo en su relación con el mundo de afuera”.

(Fragmento de "El Banquete de Severo Arcángelo, Leopoldo Marechal.)

Modulaciones del viento

"Somos ensoñaciones ... -esperanza abierta-, 
diáfano rumor azul, 
un colmo que se desborda, desdobla, devela
(...) el viaje y la travesía, el ritmo de un canto y sus modulaciones.
... Somos ensoñaciones que se sueñan despiertas  ... 
hojarasca, viento ...  ".


(Fragmento de "La esfinge", Esther Seligson en "Toda la luz")

Sólo es real la niebla



"Mis pasos en esta calle
Resuenan
En otra calle
Donde
Oigo mis pasos
Pasar en esta calle
Donde
Sólo es real la niebla". 


("Aquí", Octavio Paz)

En esas manos, la infancia




 "manos de pájaro en el muro fueron toda la infancia"


(Alba Estrella Gutiérrez)

Como esos ojos cuando se abandonan



"El me miraba. Quería explicarle que no estaba enojada, más bien triste. 
Como el agua intacta en su plato de sed. Como el dobladillo de la cortina. 
Estaba triste, 
como el peso de su espalda, vencida.
Envolví a Knox en una de sus mantas 
No dije nada. 






Sus ojos negros se habían cerrado con el esfuerzo de su respiración final.blancas 
y lo cargué en una caja de madera hasta el fondo del jardín para que estuviera cerca de las hortensias, 
las mismas que le gustaban a mamá".


(Victoria Olleros, Respiración, 2007.)

Donde las manos tejen cosas de las que no se habla

"las mujeres se llaman faustine
o amelia

labran el telar

en los buenos tiempos urdieron
en las tramas
niños sudorosos corriendo
tras los rebaños
díscolos ancianos domando la tierra de potrero
segando la hilacha rubia de los trigos

tejieron en ronda la canción 

del atardecer
la muerte del albañil
el pelaje suntuoso de la loba
        no recordamos cuándo
pero comenzó un día
los dibujos se hicieron frágiles
difusos



como si el vidrio prístino de los ojos
se hubiera ensuciado
como si el paisaje se diluyera
entre los dedos



o fuera un sueño difícil
cuesta pensar en el vuelo
al ver el pájaro en la trama
cuesta imaginar los sábalos radiantes
si los hijos se cruzan
formando un río


todos los colores tienden
hacia la noche
donde todos lo rostros son
idénticos
donde las manos tejen
cosas de las que no se habla."

("Los telares" Elena Anníbali, de su libro "La casa de la niebla", Ediciones del Dock, 2015)

.

En danza bajo el sueño

¿Será cierto
que hay flores que prefieren
abrirse sobre aguas oscuras,
serán ciertos
los fugitivos actos de memoria
que descubren,
apenas entrevisto,
el amoroso borde
de una forma completa?


Cuando del denso espejo,
de la superficie azogada
que prospera
en toda vida,
emerge un ciego
resplandor de plata

¿qué pez será
moviéndose en lo hondo
el que así vuelve?


¿Qué nota breve
ofrecida por el relámpago,
sesgo
de otra inaudible
pero más vasta música?







¿Rémora en leviatán
o apenas dócil
cardumen ondulando
en danza
bajo el sueño?




¿Hacia qué móvil mar,
hacia qué mayor
misterio quieren ir
de ese modo tan frágil,
si es cierto


que hay flores que prefieren
abrirse sobre aguas oscuras?


("Flores que prefieren abrirse sobre aguas oscuras", Sonia Scarabelli.)

Conocería más la tierra



"La próxima vez lo que haría es mirar
la tierra antes de decir algo. Detenerme
justo antes de entrar en una casa,
y escuchar el viento
o el aire inmóvil".

("La próxima vez",  May Oliver.)

Fugaz y aérea


 "Dame una respiración que no se agite
ni se quiebre. Dale a mi corazón un ritmo
    sereno y constante: el ciclo de las estaciones,
   las fases de la luna, el previsible, calmo tránsito
              de los días y los meses"

(Del libro de poemas "Abrigo", Claudia Masin,)

Palabras a tientas

"A veces hasta almorzamos en silencio, 
un silencio cómodo, 
liviano como el aire del que está hecho 
y en el que se esxpresa mejor el sabor de lo que comemos.


Algunas otras veces cuando hablamos, las palabras van formando pequeños montículos que lentamente se transforman en montañas,
 Entre una y otra hacemos silencios largos,
 valles en los que pensamos como si anduviéramos".

(Fragmento de "Arroz", AlejandraKamiya, en "Los árboles caídos también son el bosque")

No volverá tu voz endurecida


  Sube conmigo, amor americano...


... Quién apresó el relámpago del frío 
y lo dejó en la altura encadenado, 

Qué dicen tus destellos acosados? 
Tu secreto relámpago rebelde 
antes viajó poblado de palabras? 
Quién va rompiendo sílabas heladas, 
idiomas negros, estandartes de oro, 
bocas profundas, gritos sometidos, 
en tus delgadas aguas arteriales? 
Quién despeña la rama de los vínculos? 
Quién otra vez sepulta los adioses? 


...  no toques la frontera, 

ni adores la cabeza sumergida: 
deja que el tiempo cumpla su estatura 

            
recoge el aire del desfiladero, 
las paralelas láminas del viento, 
el canal ciego de las cordilleras, 
el áspero saludo del rocío, 
y sube, flor a flor, por la espesura, 

pisando la serpiente despeñada. 
Águila sideral, viña de bruma. 
.. Lámpara de granito, pan de piedra. 
... Noche elevada en dedos y raíces. 

Fuego en el oro, y en él, temblando el rojo 
goterón de la sangre? 
Devuélveme el esclavo que enterraste! 
Sacude de las tierras el pan duro 
del miserable, muéstrame los vestidos 
del siervo y su ventana. 
Dime cómo durmió cuando vivía. 
Dime si fue su sueño 
ronco, entreabierto, como un hoyo negro 

hecho por la fatiga sobre el muro. 

 Sube a nacer conmigo, hermano. 
Dame la mano desde la profunda 
zona de tu dolor diseminado. 
No volverás del fondo de las rocas. 
No volverás del tiempo subterráneo. 
No volverá tu voz endurecida. 
No volverán tus ojos taladrados. 
Mírame desde el fondo de la tierra, 
labrador, tejedor, pastor callado: 
domador de guanacos tutelares: 
albañil del andamio desafiado: 
aguador de las lágrimas andinas: 
joyero de los dedos machacados: 
agricultor temblando en la semilla: 
alfarero en tu greda derramado: 
traed a la copa de esta nueva vida 
vuestros viejos dolores enterrados. 


Mostradme vuestra sangre y vuestro surco, 
decidme: aquí fui castigado, 
porque la joya no brilló o la tierra 
no entregó a tiempo la piedra o el grano: 
señaladme la piedra en que caísteis 
y la madera en que os crucificaron, 
encendedme los viejos pedernales, 
las viejas lámparas, los látigos pegados 
a través de los siglos en las llagas 
y las hachas de brillo ensangrentado. 
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta. 

A través de la tierra juntad todos 
los silenciosos labios derramados 


y desde el fondo habladme toda esta larga noche 
como si yo estuviera con vosotros anclado, 
contadme todo, cadena a cadena, 
eslabón a eslabón, y paso a paso, 
afilad los cuchillos que guardasteis, 
ponedlos en mi pecho y en mi mano, 
como un río de rayos amarillos, 
como un río de tigres enterrados, 
y dejadme llorar, horas, días, años, 
edades ciegas, siglos estelares. 

Dadme el silencio, el agua, la esperanza. 
... Dadme la lucha, el hierro, los volcanes. 
... Hablad por mis palabras y mi sangre.


 (Fragmento de "Alturas de Macchu Picchu", Pablo Neruda.) 

Siembra de luz


"Llega el poeta
y después vuelve a la luz con sus cantos
y los dispersa
De esta poesía
me queda
esa nada
de secreto inextinguible."















    ("El puerto sepulto", Giuseppe Ungaretti.)

Es este estar casi


... "Estoy loco en frío,
estoy lúcido y loco,
estoy ajeno a todo e igual a todos:
estoy durmiendo despierto con sueños que son locura
porque no son sueños".
(Fragmento de "Esta vieja angustia", Fernando Pessoa.)

En el gesto del viento

Día de mar en el viento, construido
Con sombras de caballos y de plumas.



Día de mar en mi cuarto -cubo

Donde mis gestos sonámbulos se deslizan
Entre animal y flor como medusas.


Día de mar en el viento, día alto

Donde mis gestos son gaviotas que se pierden

Girando sobre las olas, sobre las nubes.





(Día de mar en el viento, Sophia de Mello Breyner Andresen, versión: Diana Bellessi.)

Nudos y suturas

                   
                                                       Las cicatrices son sitios por donde el alma 
 ha intentado marcharse .
obligada a volver, ha sido encerrada, cosida dentro.
("Fragmento de "La Edad de Hierro", J.M.Coetzee.)