En las distancias vacías

… “Y un rato después, cuando las luces de la ciudad se perdían hacia atrás y el tren se desplazaba hacia el oscuro corazón de la tierra, ellos se adormilaban en la molicie trepidante, monótona y tibia del vagón. 

Los dos viajeros ya para siempre juntos, sentados a la par y apoyados en la duermevela que precede al sueño, pensaban que la vida, sus vidas, había partido de la inmensidad perdida, que el potente de los sucesos y los instantes transcurridos había pasado cerca de ellos y la luz mágica del tiempo los había alumbrado, y que, como todos los hombres, habían sido seres errantes, exiliados sobre la tierra, y que como todos carecían de hogar, y que allí dondequiera que las poderosas ruedas los llevaran allí tendrían su hogar.



(…) “El tren, en el tramo final, se arrastraba penosamente por las pendientes de las montañas y los silbidos cortos y ahogados de la locomotora resonaban … 

Y una y otra vez las estaciones se suceden … y él, y ella, tal vez, piensa en el pueblecito remoto y escondido del cual ellos vienen, los rostros de sus parientes y amigos, las voces familiares, las sombras de las cosas que conocían, que parecen ya lejanos y extraños, como los sueños olvidados, como un extraño y amargo milagro de la vida.       

                                     

(…) mientras tanto el tren avanza 
a lo largo de este país nuevo, 
arrastrando su monotonía, que es el sonido del silencio, y el sonido de lo eterno, 
en este tren 
y en las distancias vacías 
y los centenares de pueblos que duermen sobre la tierra.” 

(Fragmento de “Luz de las crueles provincias”, Héctor Tizón.)




Hacia dónde ir


"No se van: los empujan. Nadie emigra porque quiere. [...]los desesperados huyen de las guerras y las sequías y las tierras extenuadas 
y los ríos envenenados y las barrigas vacías"...
(Fragmento de "Hijos del camino.",  Eduardo Galeano.)

Dijiste: “Iré a otra ciudad, iré a otro mar. Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.”
(Fragmento de"La ciudad", Constantino Kavafis, )


Del otro lado del río

"Y es siempre el jardín de lilas ... Si el alma pregunta si queda lejos se le responderá: 
del otro lado del río" ... 


(Fragmento de "Rescate" Alejandra Pizarnik.)

Danza de arena y sol dormido



"Medio lado del mundo era de arena, 
mercurio y sol dormido el otro medio". 
(Fragmento de "Danza de la muerte", Federico García Lorca.)

Intensidades



..."Después, la brisa sopló con más intensidad y el color se expandió en el aire" 
(Fragmento de "Jardines de Kew", Virginia Woolf.)

Infancia tal vez

"Hay una calle que mi corazón se ha robado de los barrios de mi infancia".


(Forugh Farrojzad, poetisa iraní. 1935 - 1967.)

Destino de aire

"Detener la palabra ...
un segundo antes del corazón del otro ...
La palabra es el único pájaro 
que puede ser igual a su ausencia" 


(Fragmento de "Detener la palabra", Roberto Juarroz.)

Porque llueve tan hondo

"La ballena es sólo el sueño de un náufrago.
Mas yo no hablo del mar. Lo que sueña es la lluvia.

Con espasmo de esponja
La luz se apaga mientras llueve,
El tiempo duerme mientras llueve,
Mientras llueve la arena es un jinete
Sobre las huellas que dejamos;
Caen de pronto las ventanas
Con los rostros olvidados en ellas hace tiempo.
No hay sino el galope y la herradura
De la tierra mojada y las hormigas,
La boca triste de la tarde
Dejada como un guante sobre el hielo,
La cáscara sin nadie y lo que pasa
Sino la espuma y las escamas de esta tarde
Vestida ferozmente,
Cuando entre tumbo y tumbo se astillan las palabras
Y el deseo atropella los huesos y la carne.

Qué tenas me destrozo mientras llueve,
Porque lluevo tan hondo y sin remedio
Que no soy más que este edificio
Que se desploma a ratos
Cuando cierro los ojos
Y soy husmeado, sin piedad, por el hocico
De todo lo que llueve.

Y evidente es que llueve.
Y es la tarde. Y es lluvia.
Y llueve y llueve y llueve".

("Con la lluvia y su sonido pálido de helechos", Juan Bañuelos.)

El sonido de la tormenta

“-¿Entonces, no has oído la tormenta? El viento ha sacudido el muro; la torre ha bostezado” … 

(Fragmento de “En la Torre de Babel”; Wisława Szymborska.)

Inefable

..."En esa plenitud armoniosa que adquiere el poeta durante su inspiración, yo diría que resuenan a la vez  todas las músicas posibles; resuenan todas ya, y ninguna todavía, en cierta unidad extraña que hace de todas una y de una todas las canciones posibles,  y en cierto "presente" de la música por el cual una canción  no excluye a la otra en el orden del tiempo, porque todas hacen una sola canción inefable"... 






Fragmento de "Adán Buenosayres", Leopoldo Marechal.)

El mundo desde los rieles



"El mundo es esta estación de trenes, casi invisible por la lluvia.
Hay, entre las vías, un resto:
una naranja brillante apoyada contra el riel.
El hombre tiende la mesa
y cree cambiar en algo las cosas".


"Desde la ventana", Martín Prieto, "Verde y blanco, Libros de tierra firme", 
Buenos Aires, 1988.)

El viento comenzó a mecer la hierba


"El viento comenzó a mecer la hierba
... Las hojas se desprendieron de los árboles
y se expandieron por todas partes.
El polvo se arremolinaba
Cayó una gigantesca gota de lluvia
como si las manos que sujetan los diques 
se hubieran levantado
las aguas rompieron el cielo

(Fragmento de "El viento comenzó a mecer la hierba", Emily Dickinson.) 

Y piedra fui, piedra seré


























"Tal vez ésta es la casa en que viví
cuando yo no existí ni había tierra,
cuando todo era luna o piedra o sombra,
cuando la luz inmóvil no nacía.

 Tal vez entonces esta piedra era
mi casa, mis ventanas o mis ojos.
Me recuerda esta rosa de granito
algo que me habitaba o que habité,
cueva o cabeza cósmica de sueños,
copa o castillo o nave o nacimiento.




Toco el tenaz esfuerzo de la roca,
su baluarte golpeado en la salmuera,
y sé que aquí quedaron grietas mías,
arrugadas sustancias que subieron
desde profundidades hasta mi alma,





 y piedra fui, piedra seré, por eso
toco esta piedra y para mí no ha muerto:
es lo que fui, lo que seré reposo
de tu combate tan largo como el tiempo".



("Casa", Pablo Neruda.)

Hasta que pueda ver















"Yo me callo, yo espero
hasta que mi pasión
y mi poesía y mi esperanza
sean como la que anda por la calle;
hasta que pueda ver con los cerrados
el dolor que ya veo con los ojos abiertos".


(De exentos I, Antonio Gamoneda.)

Memoria de mar



"cuando una piel entre el silencio
los pájaros mueren la boca
el mar duerme arena
caracol ausente
el océano dibuja 
su anillo de musgo
apenas un nombre 
tatuado por el viento
las noctilucas saltan la noche
y la memoria
es olvido de infancia"



                                          alba estrella gutiérrez

Esos velos que van cayendo lento


"Construiré una cabaña pequeña, de barro y cañas
Tendré allí nueve surcos de habas, y un panal para las abejas, 
Viviré solo bajo el claro de los altos zumbidos
Y allí tendré paz, porque la paz viene cayendo lento,
Cayendo por los velos de la mañana hasta donde los grillos cantan." 
                                                              

(Fragmento de "La isla del lago de Innisfree", William Butler Yeats.)

Hasta tu sombra

"El verano se agota en el ladrido,
siesta.
Hay un presentimiento de lluvia
pero es ya tan antigua la sequía
que nadie puede encenderle
ternuras de mujer.














                                                     Casi estamos en el límite
                                                         de todas las épocas.
          Puertas cerradas a la eternidad
y un silencio
anterior a todo lo que pudimos quemar en la pasión
y después olvidar.


Siesta,
duermen hasta los pájaros.

("En la siesta", Lucía Carmona.)

Para empezar de nuevo


"Y van quedando inscriptos
en el agua del fuego
lo imposible, 
lo eterno, 
lo lejano.

Estuvo ardiendo en el ocaso
la agonía del árbol
y fue la libertad una ceguera.

Así el universo,
que pudo quemarse en el vacío
para empezar de nuevo".


("Inmutable", Lucía Carmona.)

Los otros lenguajes


                                                 "El agua, en su candor,
                                                    se deja ir para seguir andando"
                                                     
("El saber del agua" Victoria Olleros - Nunca la oscuridad.)

Un atlas de formas infinitas


“El atlas tiene esta virtud: revela la forma de las ciudades que todavía 
no poseen forma ni nombre. (...) 






El catalogo de las formas es interminable: hasta que cada forma no haya encontrado su ciudad, nuevas ciudades seguirán naciendo. Donde las formas agotan sus variaciones 
y se deshacen, comienza el fin de las ciudades”. 





 (Fragmento de “Las ciudades invisibles”, Italo Calvino.)