Subir de espaldas para ver

 "... se explicó alguna vez que hay escaleras para subir y escaleras para bajar; lo que no se dijo entonces es que también puede haber escaleras para ir hacia atrás.
... cualquier escalera va hacia atrás si uno la sube de espalda. ... se descubrirá a cada peldaño un nuevo ámbito que si bien forma parte del ámbito del peldaño precedente, al mismo tiempo lo corrige, lo critica y lo ensancha. 
... la última vez que se había trepado en la forma usual por esa escalera, el mundo de atrás quedaba abolido por la escalera misma, su hipnótica sucesión de peldaños; en cambio bastará subirla de espaldas para que un horizonte limitado al comienzo por la tapia del jardín salte ahora hasta el campito de los Peñaloza, abarque luego el molino de la turca, estalle en los álamos del cementerio, y con un poco de suerte llegue hasta el horizonte de verdad, el de la definición que nos enseñaba la señorita de tercer grado. 



¿Y el cielo, y las nubes? Cuéntelas cuando esté en lo más alto, bébase el cielo que le cae en plena cara desde su inmenso embudo. 

A lo mejor después, cuando gire en redondo y entre en el piso alto de su casa, en su vida doméstica y diaria, comprenderá que también allí había que mirar muchas cosas en esa forma, que también en una boca, un amor, una novela, había que subir hacia atrás. 
... es fácil tropezar y caerse; hay cosas que sólo se dejan ver mientras se sube hacia atrás y otras que no quieren, que tienen miedo de ese ascenso que las obliga a desnudarse tanto; obstinadas en su nivel y en su máscara se vengan cruelmente del que sube de espaldas para ver lo otro, el campito de los Peñaloza o los álamos del cementerio".

(Fragmento de "Último round", Julio Cortázar.)

El rocío de la primera mañana del mundo




"Sólo nosotros.
En nuestra pequeña casa
Lejos de todos,
Lejos del mundo,
Sólo el sonido del agua sobre la piedra.
Y entonces te digo:
"Escucha: el viento pasa entre los árboles".

("Los poemas de amor de Marichiko",  VI,  Kenneth Rexroth.)

La calle llena de un sol vago y las casas detenidas




 “Presiento que algo va a suceder del lado de allá de las fachadas”


                                                      
(Fragmento de “Demorgon”, 
Poesías de Álvaro de Campos,
heterónimo de Fernando Pessoa.)


Even between


"The past is another country; they do things 
diffetently there".

 (Leslie Poles Hartley, The Go-Between.)



Se encienden las hogueras de los gallos



"Los caballos los esperan
rompiendo con sus cascos
el cielo que apenas pesa
sobre lagunas de escarcha.



Tú eres un sueño que no recordamos
pero que nos hace despertar alegres.
Una ventana abierta hacia el trigo maduro"

( Fragmento de "Relatos", JorgeTeillier.)

El día mojado en rocío





"El vuelo de las aves
es un canto recién aprendido por la tierra".


(Fragmento de "Relatos", Jorge Teillier.) 

Épuisé


"Recostados sobre el borde del mundo,
balbucean algunas frases
en un idioma 
brutal e irreductible.
Mudos, descansan tristes,
ajenos".

(Victoria Olleros - Nunca la oscuridad)


Como una ausencia o un tiempo que nace y desnace


 "La poesía es un árbol sin hojas que da sombra, 
es palabra calcinada en la que aún crepitan cenizas de lo que no se pudo nombrar. 
Después de tantos millones de palabras, la palabra sigue siendo tiempo 
que nace y desnace para nacer otra vez.".


(Juan Gelman)

Entre una y otra oscuridad


"Estas palabras quieren ser

un puñado de cerezas
.. un susurro
entre una y otra oscuridad".





(Fragmento de "Estas palabras quieren ser", Jorge Teillier, 
en "Para un pueblo fantasma".)

Miramos por la cerradura y aparece un niño


"Hay una puerta labrada. 
Miramos por la cerradura 
y aparece un niño 
semejante a todos nosotros, 
mensajero del País de Irás y No Volverás 
con el último «Peneca» en las manos. 
(Lejos se oye el galope fantasmal de Herne el Cazador, 
los cantos de los duendes en los bosques, las olas 
rompiéndose contra la balsa de Robinson Crusoe...) 
Y en el fondo de la casa sin muros del recuerdo 
seremos otra vez los niños 
que van a abrir el cofre 
donde está el tesoro que creíamos perdido".



("A Coré", de Jorge Teillier)
*Coré  seudónimo de Mario Silva Ossa (1913-1950, dibujante de la revista "Peneca".)

Yo te veo hasta en la sombra imprecisa del sueño




"Sin embargo yo quería hablar de la lluvia, igual, pero distinta, ya al  caer sobre los jardines, ya al deslizarse por los muros, ya al reflejar sobre el asfalto las súbitas,  las fugitivas luces rojas de los automóviles, ya al inundar los barrios de nuestra solidaridad y de nuestra esperanza, los humildes barrios de los trabajadores.

La lluvia es bella y triste 
...y  acaso esa tristeza sea una manera sutil de la alegría..."


(Fragmento de "Lluvia", Raúl González Tuñón.)

De signo en signo


"El horizonte es un rinoceronte 
El mar un azar " 
(Fragmento de "Canto V", Vicente Huidobro.)

Y es que esta es mi corteza

Ruedan y brillan


 "Toda la luz de la luna del espacio se extendía ...
 Tanta era que no podía ser sólo el de la simple, pequeña luna de la tierra, 
... silenciosa y fantasmal, 
sino la de todas las lunas levantadas en la infinita sucesión de las noches "

 (Fragmento de "Centauro", José Saramago, de su libro "Casi un objeto.").

Bajo el mismo techo

"Esta es nuestra casa.
Entremos".


(Fragmento de "Entemos", José Pedroni.)

Quiero minar la tierra y regresarte

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.


Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.


No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.


No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.


Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.


Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.


Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.


A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

("Elegía", Miguel Hernández - Imágenes: José Clemente Orozco.)

Tiempo existencial

“Bien, lo que me interesa es el Tiempo existencial del Mounstruo Humano: la sucesión temporal que transcurre desde su nacimiento hasta su muerte, y que el Mounstruo Humano deberá cumplir y, sobre todo, calificar. ¿Con qué llena ese tiempo el Mounstruo Humano?. Con las funciones inherentes a su naturaleza de mounstruo. ¿Qué funciones?. Amigos, la respuesta se me dio una vez en mi piragua, frente a las Cosats de Haití, mientras comía un ananá traído por la Corriente del Golfo. 
La designé con el nombre de Respuesta del Ananá, y dice así: El Mounstruo Humano ha nacido para el Conocimiento y la Expresión. Naturalmente, senores, estas gangas no es consiguen papando satélites en el Observatorio de Córdoba”.
“El Hombre nace para conocer: eso dice la Respuesta del Ananá… Quiero decir que nace para tomar conciencia de un mundo externo y a la vez conciencia de sí mismo; o, con más exactitud, para tomar conciencia de sí mismo en su relación con el mundo de afuera”.

(Fragmento de "El Banquete de Severo Arcángelo, Leopoldo Marechal.)

Modulaciones del viento

"Somos ensoñaciones ... -esperanza abierta-, 
diáfano rumor azul, 
un colmo que se desborda, desdobla, devela
(...) el viaje y la travesía, el ritmo de un canto y sus modulaciones.
... Somos ensoñaciones que se sueñan despiertas  ... 
hojarasca, viento ...  ".


(Fragmento de "La esfinge", Esther Seligson en "Toda la luz")

Sólo es real la niebla



"Mis pasos en esta calle
Resuenan
En otra calle
Donde
Oigo mis pasos
Pasar en esta calle
Donde
Sólo es real la niebla". 


("Aquí", Octavio Paz)

En esas manos, la infancia




 "manos de pájaro en el muro fueron toda la infancia"


(Alba Estrella Gutiérrez)