El libro de los acontecimientos



"Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.
Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?
















Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.


Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.




Hubo signos, señales,

pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?


Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres

en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.

Todo principio

no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad".


("Amor a primera vista", Wisława Szymborska - Kórnik, Polonia 1923-2012 - Versión de Abel A. Murcia:)


La lengua de los pájaros

       
“De repente se vuelve pájaro y madero. Travesías”.



“Argimón debe haber dado con el quinto elemento, el cual enlaza los cuerpos terrestres con los celestes, y como dice el Trismegisto, separó lo sutil de lo burdo, suavemente, y con el alma de la caña, la tela, el metal y su propia alma, que son la misma identidad, compuso un pájaro”.


"él entendía la lengua, la aprendió en todos esos años, ... observaba el cielo y los pájaros más de cerca y ya entonces sólo reconocía a la gente desde arriba. Con tanto subir y bajar se hizo más livianito".


(Fragmentos de "Mascaró" de Haroldo Conti)

Las esperanzas, sedentarias, se dejan viajar por las cosas




... "los cronopios no se desaniman ...  y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios". 
                                        ("Historias de cronopios y de famas", Julio Cortázar) 

Puesta de nubes


Las nubes son pájaros de Escher volviéndose otra cosa hacia el poniente sobre el agua, las nubes están bajas y es la hora de la casinoche que alcanzo con las manos ...
(Versión libre de un fragmento de "Peligrosas palabras", Luisa Valenzuela:)

Sonidos traspasados de sombras





"Mientras haya en el mundo preguntas para las cuales no tengo respuestas, seguiré escribiendo. (...) ... no es fácil escribir. Es como estar quebrando piedras, Chispas y astillas vuelan como desmenuzado hierro".


... "escribo con el cuerpo. Y lo que escribo es una niebla húmeda. 


Las palabras son sonidos traspasados de sombras que se entrecruzan desiguales, estalactitas, encaje, música de órgano transfigurada. Mal puedo pedir palabras a esa red vibrante y rica, mórbida y oscura, con el contrasonido del bajo continuo del dolor. Allegro con brio. Trataré de sacar oro del carbón".  



 ("La hora de la estrella, Clarice Lispector, 1977).

De novela




"No sabía por qué, pero estar ahí, con la popa a la vista (y enteramente vacía)  le daba
una seguridad, algo como un punto de partida. (...) Todo lo anterior contaba tan poco, lo único por fin verdadero babia sido esa hora de ausencia,  ese balance en la sombra mientras esperaba con Raúl y Atilio, un saldo de cuentas del que salía por primera vez tranquilo, sin razones muy claras,  sin méritos ni deméritos, simplemente reconciliándose consigo mismo, echando a rodar  corno un muñeco de barro al hombre viejo..." 
("Los Premios", Julio Cortázar.) 



 "¿Qué hace un autor con la gente vulgar, absolutamente vulgar, cómo ponerla ante sus lectores y cómo volverla interesante? Es imposible dejarla siempre fuera de la ficción, pues la gente vulgar es en todos los momentos la llave y el punto esencial en la cadena de asuntos humanos: si la suprimimos se pierde toda probabilidad de verdad."
(Dostoieavki, , El idiota, IV, citada en la novela en la novela “Los premios” de Julio Cortázar)


 (...) "la popa estaba enteramente vacía pero no importaba..., no tenía la más mínima
importancia porque lo que importaba era otra cosa, algo inapresable que buscaba
mostrarse y definirse en la sensación que lo exaltaba cada vez más".





"Hay ríos metafísicos, ella los nada como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impuso. Yo describo y defino y deseo esos ríos, ella los nada. Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, ella los nada. Y no lo sabe, igualita a la golondrina." 
(“Rayuela, Capítulo XXI,  Julio Cortázar.)

Árboles poemas.


"Escribir de árboles, los árboles de un jardín, escribirse uno con los árboles". 
(Arnaldo Calveyra)

La inmóvil sombra del vagón











"Alguna vez durmió y en sus sueños estaba el ímpetu del tren. Ya el blanco sol intolerable de las doce del día era el sol amarillo que precede al anochecer y no tardaría en ser rojo. También el coche era distinto; no era el que fue en Constitución, al dejar el andén: la llanura y las horas lo habían atravesado y transfigurado. Afuera la móvil sombra del vagón se alargaba hacia el horizonte". (En "El sur", Jorge Luis Borges.)

Prejuicios



"La lengua entronada
construye y deconstruye.
Lengua lacerante y sorda
lleva siempre en lo dicho una mirada taxativa,
traducción de un juicio definitivo
que no admite defensa:" 
(André Pierroux).


El río que no se ve, el eco que cae en la boca


“En el valle hay un sólido puente de hierro que el tren atraviesa sin cambiar de llanura, rumbo a otra localidad exactamente igual a nuestro pueblo. 
Bajo el puente hay nieve en invierno y sombra en verano. Jamás se ve agua en el fondo. 
El río no se preocupa del puente; discurre a su lado".

(Fragmento del libro "En tierras bajas" Herta Müller.)



Equivocación de paisaje

.

.
"Aquí y allá la tierra está partida,
mitad desolación, mitad ceniza."

(Delfina Tiscornia Gálvez . "Equivocación del paisaje")

Última inocencia





"Se fuga la isla" 

("La última inocencia", Alejandra Pizarnik:)


Χάρων




"Explicar con palabras de este mundo que partió de mí un barco llevándome".

("Árbol de Diana"Alejandra Pizarnik.)

La integridad de la palabras



"La poesía es a la vez un escondrijo y un altavoz."
Nadine Gordimer.

Desde el deseo







“A decir verdad, desde hace mucho tiempo enseño cosas para poder aprenderlas. Lo que se estudia desde el deseo se aprende y con la obligación en cambio apenas si se pueden aprobar exámenes”
Mauricio Kartun.

Percepciones

“En la casa de la isla ., caía entrando el atardecer, cuando el sol está débil, sangrando, y todo se confunde. Las sombras narran otra historia de los objetos. Sale como un humo interno que emite la verdadera esencia.  Esa hora exacta, la del crepúsculo, cuando los ojos ya no son confiables; allí mismo, ella llega al muelle, camina por entre los matorrales, sigue de memoria el camino del día. Y entra a la casa. La casa de madera, la que habla cuando llega el sueño, la casa viva en medio de la noche, la que murmura lo que la ciudad ignora o esconde a sus habitantes”.  (Fragmento de “Delta”, Fedra Spenelli.)

Señales


"Vos y yo sabemos
cuál es el rumbo
y nos basta".

(Victoria Olleros, "Nunca la oscuridad".)

Pausas y renovaciones


 "Ocurre muy de vez en cuando. Chirría el eje de la tierra y esta se para. Y entonces se para todo: tormentas, navíos y las nubes que pastaban en los valles. Todo. Incluso los caballos en los prados se quedan inmóviles como en una partida de ajedrez por jugar.
 Y un instante después el mundo se pone de nuevo en movimiento. El océano traga y regurgita, los valles humean y los caballos pasan del campo negro al blanco. Se oye también un sonoro chasquido de aire contra aire.
("Cuando el mundo se detiene",  Poesía Completa, Zbigniew Herbert.)

Confusa memoria del mundo del que procedes.


"La soledad es una amputación no visible, pero tan eficaz como si te arrancaran la vista y el oído y así, aislada de todas las sensaciones exteriores, de todos los puntos de referencia, y sólo con el tacto y la memoria, tuvieras que reconstruir el mundo, el mundo que has de habitar y que te habita.”



(Fragmento de "La soledad era esto", Juan José Millás.)

Versiones de la fatiga

"Iban y venían, ... silenciosos, como vuelan las moscas de otoño cuando el calor, la luz y el verano han pasado, penosamente cansadas, irritadas, arrastrando sus alas muertas contra los vidrios."



(Fragmento de "Las moscas de otoño", Irène Némirovsky.)


Las alas que sostienen el mundo


XXIII
Siempre habrá tiempo,
pero nunca sabremos qué será
de la hoja barrida por el viento
sobre tanta aridez tan calcinada.
 
El cielo sin clemencia del verano
no sacia la sed
de quien se apoya en la ventana:
 
sobre las ramas secas que arden tiembla el aire
y en la trágica inminencia
las alas de la mariposa que sobrevuela el fuego
sostienen el mundo.

(Poema de Alberto Szpunberg)

El viaje de las palabras







"Escribo por falencia, por descolocación; y como escribo desde un intersticio, estoy siempre invitando a que otros busquen los suyos y miren por ellos el jardín donde los árboles tienen frutos que son, por supuesto, piedras preciosas". 

(Fragmento de "La vuelta al día en ochenta mundos", Julio Cortázar.)