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Un vuelo al romper el aire quieto

"Era la hora en que los niños juegan en las calles de todos los pueblos, 
llenando con sus gritos la tarde.
 Cuando aun las paredes negras reflejan la luz amarilla del sol.



                                                     
                  

... había visto también el vuelo de las palomas rompiendo el aire quieto, sacudiendo sus alas como si se desprendieran del día. Volaban y caían sobre los tejados,   mientras los gritos de los niños revoloteaban y parecían teñirse de azul en el cielo del atardecer.
    
               
Ahora estaba aquí, en este pueblo sin ruidos. 
Oía caer mis pisadas sobre las piedras redondas con que estaban empedradas las calle
 pisadas huecas, repitiendo su sonido en el eco de las paredes teñidas por el sol del atardecer.
Fui andando por la calle real en esa hora. 
}Miré las casas vacías; las puertas desportilladas, invadidas de yerba". 


(Fragmento de "Pedro Páramo", Juan Rulfo.)


Los colores del agua

“Salió fuera y miró el cielo. Llovían estrellas. 
Lamentó aquello porque hubiera querido ver un cielo quieto. 



Oyó el canto de los gallos. 
Sintió la envoltura de la noche cubriendo la tierra" ..


. “Estaban apagándose las luces del pueblo.
 El río llenó su agua de colores luminosos" 

(Fragmento de "Pedro Páramo, Juan Rulfo).

Tan alto

"Hace tantos años que no alzaba la cara, que me olvide del cielo. 
Y aunque lo hubiera hecho. ¿Que habría ganado? 
El cielo está tan alto, y mis ojos sin tan mirada, 
que vivía contenta con saber donde quedaba la tierra."


(Fragmento de "Pedro Páramo", Juan Rulfo.)

La luz es muy intensa y perdura



Juan Rulfo en España después de recibir el Príncipe de Asturias, 
entrevistado por Mercedes Mila.

Juan Rulfo nació en Apulco, municipio de San Gabriel, distrito de la ciudad de Sayula, Estado de Jalisco, México, el 16 de mayo de 1917. Murió en la Ciudad de México, el 7 de enero de 1986. Escritor, guionista y fotógrafo, formó parte de la generación del 52.
Aunque escribió otros textos, entre ellos una novela que destruyó, un guión cinematográfico y una obra acerca de la Conquista, es conocido por dos obras memorables: El llano en llamas (1953) y la novela Pedro Páramo (1955).
El llano en llamas es una recopilación de cuentos. La segunda edición, revisada por el autor, que apareció en 1970, está integrada por diecisiete relatos. A los del volumen original  se sumaron: El día del derrumbe y La herencia de Matilde Arcángel.
Uno de los relatos de ese libro de cuentos es Nos han dado la tierra. 
No me permito, al menos en público, opinar sobre obras maestras. Pido una pequeña dispensa. 
Ha pasado el tiempo y aún es posible imaginar la situación que plasma Rulfo en esas páginas en otro escenario, en algún otro lugar del mundo.