Luz, a cada instante


... "Y luego está la cuestión del tiempo. ¿Qué es por ejemplo un instante? 
Horas, minutos, segundos, ésos incluso resultan comprensibles, 
porque pueden medirse con el reloj, 
pero ¿qué quiere decir la gente cuando habla de un momento, 
un rato –un santiamén-, un abrir y cerrar de ojos? 
Solo son palabras, desde luego, pero rondan abismos silenciosos.


 ¿Fluye realmente el tiempo o es una sucesión de instantes inquietos 
que avanzan con tal rapidez que nos parecen unirse en una sola oleada inquebrantable? 
O es simplemente una gran quietud, que se extiende en todas direcciones,
 a través de la cual nos movemos como nadadores arrostrando un mar apático, infinito? 

  
... Hay luces en el cielo que se alejaron de su fuente hace mil millones de años. 
Pero ¿son luces? No, solo luz, fluyendo sin cesar, moviéndose, a cada instante.
Todo se difumina por los bordes, todo se filtra por todo lo demás. 
Nada está aparte. [...] 



(Fragmento de "Los infinitos", John Banville.)