El trompo metálico de Heidi Steinhardt - El regreso de la palabra (para adultos)




A Heidi Steinhardt le sobran ideas y sabe plasmarlas. Sabe qué quiere contar y cómo hacerlo.
Basta para comprobarlo con ver su obra "El trompo metálico", que se presenta, en su quinta temporada, en La Carbonera (10 únicas funciones).
"El trompo metálico" narra la historia de un padre obsesivo, y una madre distraída en sus funciones de elemental protección, que someten a su hija al maltrato físico y psíquico. Esta simplificación, sin embargo, está lejos de reflejar cabalmente la hondura con que esta talentosa dramaturga y directora argentina, aborda el tema de la vigencia de una educación obsoleta y enciclopédica.
Steinhardt pone en escena a tres personajes que juegan al tutti frutti. Una justa del saber casera y peculiar. Una competencia absurda en la que Ricardo, un padre autoritario, (Diego De Paula) pretende formar a su hija Catalina (Carla Pessolano), a su imagen y semejanza. Un triángulo que completa, la madre, Madgalena, (Greta Berghese) que fustiga a la niña tan sólo por complacer a su marido y disimilar, de paso, su "ignorancia".
La chica es víctima de las desmesuradas expectativas de sus padres que esperan que ella cumpla las reglas rígidas de un conservadurismo tanático y una cosmovisión centrada en las formas.
En este absurdo ejercicio, no hay ingenio, sino esquemas funcionales que permiten imponer la voluntad del más fuerte que, sin duda, es la de un padre profundamente frustrado.
En este asfixiante ámbito familiar están exacerbados el valor de la inteligencia, de los modales, del éxito académico. Marido y mujer se empeñan en la planificar para su hija un sobre exigente programa que incluye la práctica de actividades deportivas, culturales y sociales. El lema del padre es orden y progreso, no importa a qué precio. En este afán purista y manipulador se borran los límites. Y la falta de límites, sabemos, es equivalente al infierno.
El texto es magnífico y reivindica el valor de la palabra en la dramaturgia. Las actuaciones son sólidas y trabajadas. Tanto el vestuario, intencionalmente de época – aunque la obra transcurre en el aquí y ahora –, como la música y la iluminación están puestos al servicio de una idea potente: la represión, la violencia, la capacidad de ruptura, la brutalidad del ser humano cuando el otro deja de ser.
La acción que transcurre en un clima denso, por momentos agobiante en su crudeza, tiene algunas pinceladas de humor.
El trompo metálico gira sobre sí mismo, como la locura. Como el singular tutti fruti al que juega esta familia, el trompo está desprovisto de su carga lúdica. Lo cierto es que un símbolo plurivalente abierto a interpretaciones diversas. Una propuesta inteligente, en ese otro sentido, el que moviliza.

"El Trompo Metálico"
Autora y Directora: Heidi Steinhardt.
Intérpretes: Greta Berghese, Diego De Paula y Carla Pessolano.
Vestuario: Heidi Steinhardt.

Colaboración en iluminación: Leandro Fretes.
Coordinación de producción: Andrea Hanna.
Asistencia de dirección: Juan Finazzi
Prensa: Simkin & Franco
Teatro La Carbonera

Balcarce 998
tel: 4 362-2651
Funciones: Miércoles 20.30 hs
El trompo metálico, de Heidi Steinhardt, se estrenó en 2007 en la primera edición del ciclo de óperas primas en el Centro Cultural Rojas. Luego fue interpretada en el Teatro del pueblo, en El Portón de Sánchez y en Teatro Anfitrión. Participó en los distintas muestras en la Argentina y en los Festivales de Bolivia, Cádiz y Madrid. La pieza viajará durante 2011 a Miami, Cuba y Colombia. Sobre Heidi Steinhart: entrevista

Piedra Buena - Santa Cruz - Argentina

COMANDANTE LUIS PIEDRA BUENA

Localidad patagónica, ubicada sobre el margen izquierdo del río Santa Cruz,
a 231 km de la ciudad de Río Gallegos y a 2250 km de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


Homenaje a los héroes de Malvinas
 
Terminal de omnibus

Puerto Santa Cruz - Santa Cruz - Argentina












Stéfano de Armando Discépolo en versión de Guillermo Cacace


Stéfano
La obra de Discépolo, estrenada en 1928  se mantiene, vigente. Un grotesco que borra poéticamente, en parte,  los límites de la "realidad convencional", para mostrar alguna de sus facetas más brutales.    

La trama
Un inmigrante italiano llamado Stéfano, de profesión músico, sueña triunfar, algún día, con una ópera nacida de su fanatasía.
Argentina, es esta parte de América, que fue alguna vez la tierra prometida para muchos inmigrantes que vinieron de Europa. Para Stéfano, para sus padres, a quienes convence de que dejen atrás su Italia natal para seguirlo en esta aventura de un provenir mejor.
También Margarita, su mujer, que alguna vez ató los sueños de Stéfano a los suyos. Han transcurrido los años. El balance de aquel proyecto puede medirse no sólo en el corazón del progatonista sino en quienes lo acompañaron y quienes lo han sucedido en la vida: sus hijos y su discipúlo.

Por una parte, su descendencia. Radamés, el bobo, quien paradójicamente fue nombrado así en honor del personaje del héroe de la ópera Aída, de Puccini. Lejos de brillar, este niño grande, no hace más que recordarle a Stefano la sombra de su fracaso. Lo mismo que Ñeca que parece el eco de su llanto escondido, ó Esteban, que en su empeño de ser poeta recuerda y remeda, a la vez, la ilusión quebrada de Stéfano.
Por otro lado, Pastore, su discipúlo, encarna la voz de quien tiene la dolorosa misión de abrirle los ojos al maestro, que ha perdido su lugar en la orquesta y con él,  el sitio como sostén del hogar y, símbolicamente, el de sus más profundos deseos.
La pieza dirigida por Cacace da vida al texto de Discépolo a través de una puesta inteligente que se permite indigar en los bordes de los personajes para traer al primer plano sus notas más agudas. Está muy logrado el contrapunto entre Stéfano, en la piel de Rául Ramos, que deja al desnudo la angustia de querer ser y no haber sido, y Pastore, interpretado por Antonio Bax, a quien le toca en suerte lo que todavía puede ser y hacerse.Como señaló Cacace en una entrevista, la obra se inscribe dentro del género del grotesco, un término que proviende de la palabra gruta, que es donde se mueven los personajes. 


La obra transcurre en un ambiente asfixiante, por lo precario, como era habitual en los conventillos de principios del siglo XX en Buenos Aires, y también por lo cerrado del espacio, donde faltan luz y límtes, incluso para dejarse caer.

Ficha técnico-artística
Autor: Armando Discépolo
Dirección: Guillermo Cacace
Actúan: Antonio Bax (Pastore), Sol Cintas (Ñeca), Gaby Lerner (Margarita), Titina Makantasis (María Rosa), Andrés Molina (Radamés), Jorge Nicolini (Don Alfonso), Raúl Ramos (Stéfano), Miguel Sorrentino (Esteban).
Escenografía y vestuario: Guillermo Cacace, Lala Celeznoff
Diseño de luces: David Seldes
Realización de vestuario: Emilia Martins
Música original: Patricia Casares
Operación de luces:  Leandro Crocco
Operación de sonido: Muma Casares
Producción general: Grupo Apacheta
Asistencia de dirección: Mario Gutiérrez - Muma Casares
Colaboración artística: Julieta Abriola
Prensa:  Simkin & Franco
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Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4941-5669